Uno de los temas más complejos para los padres primerizos, es el momento de comprar ropa para bebés. La mejor recomendación es adquirir solamente la ropa imprescindible, fácil de cuidar y resistente a los lavados (la mayoría se va a lavar a diario). La ropa manufacturada con fibras de origen natural como el algodón, lino y cáñamo son especiales para evitar reacciones alérgicas en la piel de los bebés, además permiten la traspiración y son frescas.

Los tejidos livianos pueden usarse en casi cualquier época del año: cuando hace calor, permiten una ventilación, cuando hace frío, pueden ser aislantes y si se decide poner varias capas, no hay ningún problema.  

A continuación, enlistamos algunos tips para comprar ropa de bebé:

  • Evita los accesorios de plástico o de metal como solapas, cremalleras, botones, así como también lazos y cintas largos
  • Elige diseños con elasticidad en el área de la cintura. Con esto se mejora la comodidad y es más práctico a la hora de cambiarlo.
  • No compres ropa demasiado ajustada, con cuellos cerrados o mangas estrechas. Son incómodos y el bebé puede lastimarse a la hora de vestirlo y desvestirlo.